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LA FLAGRANCIA DELICTIVA EN EL NUEVO CÓDIGO PROCESAL PENAL.
 
 


Por: David Caballero Velezmoro.
Abogado

05 de enero (Alerta Informativa).- El 24 de agosto de 2010, el Congreso de la República ha votado la Ley Nº 29569, mediante la cual se modifica el artículo 259° del Código Procesal Penal, estableciendo los supuestos en los cuales se está frente a la FLAGRANCIA DELICTIVA; específicamente relacionada a la detención policial. La nueva norma procesal precisa lo siguiente:

Artículo 259° NCPP.- Detención Policial - La Policía Nacional del Perú detiene, sin mandato judicial, a quién sorprenda en flagrante delito. Definiendo a la flagrancia cuando:

1. El agente es descubierto en la realización del hecho punible.

2. El agente acaba de cometer el hecho punible y es descubierto.

3. El agente ha huido y ha sido identificado durante o inmediatamente después de la perpetración del hecho punible, sea por el agraviado o por otra persona que haya presenciado el hecho, o por medio audiovisual, dispositivos o equipos con cuya tecnología se haya registrado su imagen, y es encontrado dentro de las veinticuatro (24) horas de producido el hecho punible.

4. El agente es encontrado dentro de las veinticuatro (24) horas después de la perpetración del delito con efectos o instrumentos procedentes de aquel o que hubieren sido empleados para cometerlo o con señales en si mismo o en su vestido que indiquen su probable autoría o participación en el hecho delictuoso.

Esta modificatoria a la flagrancia delictiva por un término de 24 horas, constituye la legalización de la norma, a los pronunciamientos que ha venido teniendo el Tribunal Constitucional, como Supremo Interprete de la Constitución, por cuanto en la practica se puede advertir en sus diversas resoluciones que se ha pronunciado sobre la flagrancia delictiva y la flagrancia en nuestra legislación nacional. 

Como sabemos la Institución de la flagrancia está regulada en el artículo 259° del Código Procesal Penal (NCPP – 2004), y describe los momentos en que se puede considerar que una conducta antijurídica se encuentra en flagrancia delictiva. Es así que partiendo del análisis del artículo en comento la detención a la que se refiere la norma, no puede ser confundido con el control de identidad policial, descrito en el artículo 205° y siguientes del mismo cuerpo normativo. Para entender este alcance se debe precisar que la detención, es una medida cautelar realizada en el curso de un procedimiento penal o en su función de su incoación, tendiente a garantizar la futura aplicación del ius puniendi, para ello debe realizarse cuando concurran los presupuestos establecidos en la ley y de acuerdo con el principio de proporcionalidad. Es por ello que el inciso segundo del precitado artículo aborda la institución de la flagrancia.

La doctrina es unánime en señalar que la flagrancia se divide en tres: 1) Flagrancia estricta o propiamente dicha. 2) Cuasiflagancia y 3) Presunción de flagrancia, las mismas que tiene que ver con la inmediatez sobre la persona y sobre la cosa, al momento de la realización del hecho punible, cuyo término es de 24 horas. Por lo que siendo así la flagrancia en la comisión del delito presenta dos requisitos indispensables:

a) La inmediatez tempora<l; es decir que el delito se este cometiendo o que se haya cometido instantes antes, y

b) La inmediatez personal; esto es que el sujeto activo, se encuentre ahí, en ese momento y situación, y con relación al objeto o a los instrumentos del delito, que ello ofrezca una prueba evidente de su participación en el hecho punible. 

A continuación pasemos a describir los tres tipos de flagrancia delictiva según la doctrina: 

1) La fragancia en estricto, esta referido al sujeto detenido en el momento mismo de estar ejecutando o consumando la conducta delictiva, nuestra Constitución Política del Estado (1) en su artículo 2° inciso 24° acápite “f” impone como una garantía de la libertad individual, el que nadie puede ser detenido sino en dos supuestos claramente definidos: a) cuando existe un mandato escrito y motivado del juez y; b) cuando lo dispongan las autoridades policiales en caso de flagrante delito. Por tanto, la flagrancia permite realizar la detención de una persona por haber sido sorprendida en el momento mismo de estar ejecutando el delito, o como criollamente se dice “con las manos en la masa”. Si no configuran estas dos hipótesis, la detención se torna arbitraria. Por su parte el jurista DE LLERENA SUAREZ – BARCENA (2), nos explica:

a) Que en primer  lugar, el agente in fraganti es el delincuente sorprendido cuando esta realizando actos de ejecución propios del delito, o cuando acaba de consumarlo.

b) El requisito de sorprender al delincuente no exige el asombro o sobresalto del mismo, se trata de que sea descubierto, su acción delictiva en fase de ejecución o inmediatamente después de la misma. El descubrimiento ha de producirse precisamente mediante la percepción sensorial del hecho, por parte del sujeto que dispone la detención, es decir, este ha de tener conocimiento del hecho a través de sus sentidos, normalmente la vista.

Por citar un ejemplo, es el caso que efectivos de la Policía Nacional del Perú, observan la comisión de un ilícito penal - robo-, y es en esa circunstancia que intervienen in fraganti al agente activo logrando así su intervención e inmediata captura.         

2) En la Cuasiflagrancia se da este supuesto cuando ya se ha ejecutado el delito, pero es detenido poco después, ya que no se le perdió de vista desde entonces. En palabras del tratadista Jorge Alberto SILVA SILVA (3), una persona puede ser detenida aun después que ejecuto o consumo la conducta delictiva, pero siempre y cuando no le hayan perdido de vista y sea perseguido desde la realización del hecho delictivo.

Por ejemplo: Un miembro policial percibe que se está cometiendo un delito y el agente activo se percata de ello y decide fugarse. En este caso, el efectivo policial lo persigue por un  lapso corto de tiempo y logra su captura, en este ejemplo el efectivo policial ha percibido en forma directa la comisión del ilícito penal.

3) En cuanto a la Presunción de flagrancia, se configura cuando al agente se le encuentra con señales o instrumentos que permitan pensar que es el autor del ilícito penal. Esta figura esta referido al sujeto activo que no ha sido sorprendido ejecutando o consumando el hecho delictivo, y menos aun ha sido perseguido luego de cometer el delito, sino más bien que ha dicho sujeto se le encuentra con objetos que hacen presumir la comisión de un hecho criminal – cuando sólo hay indicios razonables que permitan pensar que es el autor material del delito -. Como es de observarse en esta figura de flagrancia solo existen datos que hacen factible presumir que la persona es el sujeto activo de la conducta delictiva – acción -, por consiguiente, desde esta perspectiva el encontrarle en su poder el objeto robado, o el arma incriminada para la perpetración del hecho delictivo, implica una presunción de flagrancia.

Por citar un ejemplo en la flagrancia presunta el agente activo fuga del lugar después de haber cometido un ilícito. Luego un efectivo policial toma conocimiento del hecho delictivo y, justamente, observa a una persona con elementos que posiblemente lo vinculan con el ilícito conocido y lo interviene. Para que se de la presunta flagrancia se requiere una mínima investigación y ello es función y competencia de la Policía Nacional. En puridad, no existe una relación directa entre el efectivo policial y el ilícito que le permita y faculte intervenir al agente activo del delito.

A modo de conclusión debo señalar que la flagrancia debe entenderse como la etapa de comisión punible por la que atraviesa necesariamente todo delito consumado o en grado notorio de ejecución (4). siendo necesario por tanto destacar que el Tribunal Constitucional ha expresado en sus diversas resoluciones (5) que lo que justifica la excepción al principio constitucional de la reserva judicial para privar de libertad en los supuestos de flagrancia, es la inmediatez temporal y personal del hecho delictuoso, lo que supone la imposibilidad de obtener una orden judicial previa.

NOTA

1.-  Constitución Política del Estado – Juristas Editores E.I.R.L. Edición 2007.

2.- DE LLERENA SUAREZ – BARCENA, Derecho Procesal Penal, Décima Edición, Madrid 1984. Pág. 875

3.- SILVA SILVA Jorge Alberto: op. Cit. Pag. 504

4.- Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual – Guillermo Cabanellas Tomo IV. Editorial Heliasta S.R.L. 2008.


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Publicado: 5 de Enero del 2011 Enviar a un Amigo Comentarios (1)

Comentarios
 
alexandra gianella constantino burga (7 de Julio del 2014 2:40 pm)
la constitucion cada dia expresa sus
DiversaS RESOLUCIONES


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